“Cuidándonos desde casa” XVI

“Cuidar nuestra mente a través de nuestro cuerpo”

Tras muchos días confinados es posible que hayamos reducido considerablemente nuestra actividad física.

Incluso si tu actividad física se reducía a ir caminando al trabajo, la situación actual puede haberte reducido tu actividad física a cero. Y no digamos los que realizaban algún ejercicio en equipo o acudían a un gimnasio. O los que por salud debían salir a realizar largos paseos o caminar.

Desde que comenzó el confinamiento hemos tenido que adaptarnos a otras rutinas y resolver situaciones que nos salían al paso. Y podemos haber descuidado nuestro físico.

La actividad física es un gran aliado para combatir los estados emocionales de depresión y ansiedad, mejora el funcionamiento de nuestro cerebro, activa nuestro cuerpo y aumenta la sensación de bienestar.

Si no lo has pensado aún, planifícate y plantéate esta posibilidad. Podemos hacer deporte en casa. Hay nuevas aplicaciones o tutoriales que pueden ayudarte en una adecuada planificación. Es también beneficioso a cualquier edad. Además de divertido, nos mantendrá en forma y aumentará las sustancias estimulantes de nuestro cuerpo que nos hacen sentir bien.

En mi trabajo, hay personas que tienen discapacidades que pueden afectar al movimiento y reconocen la importancia de no parar de moverse y trabajar su cuerpo.

No lo olvides, siempre podemos movernos.

Acerca de Myriam Moral-Rato

Comencé mi andadura en el campo de las Neurociencias en el año 1991 y desde entonces no ha dejado de apasionarme este campo. Quisiera compartir con vosotros la pasión por conocernos a nosotros mismos, por indagar y experimentar qué hace nuestro cerebro para permitirnos desarrollar tantas actividades como nos propongamos. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar qué hace nuestro cerebro para por ejemplo poder leer estas líneas: poder verlas, distinguirlas, leerlas y comprenderlas? ¿Y, qué debe hacer nuestro cerebro para poder recordarlas? El trabajo desempeñado como neuropsicóloga me ha permitido observar los cambios que se generan tanto en la persona que sufre un daño cerebral, como en sus allegados y en su entorno, a todos los niveles. ¿Cómo afectaría a nuestra vida si nuestro cerebro no nos permitiese funcionar adecuadamente: podríamos ir al cine, podríamos conducir, podríamos salir solos de casa, o trabajar y estudiar,…? Y si fuese así, ¿cómo saber qué es lo que falla, como poder solucionarlo o paliarlo, cómo poder mejorar nuestra calidad de vida? ¿Y, cómo pueden ayudarme o comprendernos los demás?
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