La importancia de las funciones ejecutivas. Parte 1

Las funciones ejecutivas son aquellas que nos permiten poner en orden todas nuestras capacidades para llevar a cabo una acción concreta.

Las utilizamos constantemente, si bien no siempre en el nivel óptimo. Por ello, tengamos o no un daño cerebral, se necesita reeducar conscientemente tales funciones para mantener un desarrollo progresivo de nuestras habilidades.

Así, por ejemplo, podemos tener una intención o actividad futura a realizar, como puede ser: “Buscar información de becas de estudio por internet”, pero para poder llevarlo a cabo, debemos:

1.- Considerar que esa actividad es prioritaria, frente a otras actividades que realizamos: ir al gimnasio, salir con amigos,…

2.- Poner un límite para realizar esa actividad, por ejemplo, llevarla a cabo antes del 29 de enero.

3.- Tener la intención de cumplirla. “Si no lo hago mi vida va a seguir pasando sin tener yo el control sobre ella. No voy a cumplir con lo que me propongo”, y

4.- Concretarlo. Es decir, planificar en qué momento y día podemos hacerlo desde ahora. “Podría hacerlo hoy a las 7 de la tarde, el martes a las 4 o el miércoles a las 12 después del gimnasio. Así lo tendría hecho antes del 29”.

Puede parecernos trivial estas situaciones, sin embrago se dan, ¿o no?. Piense cuando fue la última vez que se propuso hacer algo y lo pospuso tanto en el tiempo que no llegó a realizarlo. ¿A que no hace mucho de ello?

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Acerca de Myriam Moral-Rato

Comencé mi andadura en el campo de las Neurociencias en el año 1991 y desde entonces no ha dejado de apasionarme este campo. Quisiera compartir con vosotros la pasión por conocernos a nosotros mismos, por indagar y experimentar qué hace nuestro cerebro para permitirnos desarrollar tantas actividades como nos propongamos. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar qué hace nuestro cerebro para por ejemplo poder leer estas líneas: poder verlas, distinguirlas, leerlas y comprenderlas? ¿Y, qué debe hacer nuestro cerebro para poder recordarlas? El trabajo desempeñado como neuropsicóloga me ha permitido observar los cambios que se generan tanto en la persona que sufre un daño cerebral, como en sus allegados y en su entorno, a todos los niveles. ¿Cómo afectaría a nuestra vida si nuestro cerebro no nos permitiese funcionar adecuadamente: podríamos ir al cine, podríamos conducir, podríamos salir solos de casa, o trabajar y estudiar,…? Y si fuese así, ¿cómo saber qué es lo que falla, como poder solucionarlo o paliarlo, cómo poder mejorar nuestra calidad de vida? ¿Y, cómo pueden ayudarme o comprendernos los demás?
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