“Cuidándonos desde casa” LV

“Caminar con la cabeza bien alta”

Ayer viernes, estuve viendo la intervención en la televisión del Dr. Fernando Simón, Director del centro de coordinación de alertas y emergencias sanitarias del Ministerio de Sanidad, Médico-epidemiólogo.

En ella, nos llamaba a la prudencia y a ser muy cautelosos para prevenir el aumento de contagios.

Comportamientos que se separan de lo más adecuado en estas circunstancias, volverían a poner en peligro  no sólo a nuestros allegados, familia y amigos, sino también al personal sanitario y de emergencias que ha estado desde el principio ofreciendo su trabajo y por desgracia en ciertos casos hasta su vida.

Si no has vivido de cerca las consecuencias negativas de esta pandemia en tu salud en el entorno social más cercano, no conoces de primera mano los estragos que dicho virus está causando. Pero otros muchos, sí lo han visto, y son los que llaman a esa prudencia.

Y la prudencia requiere que seamos seres sociales, seres humanos sociales. Las relaciones entre las personas constituyen la base de nuestra vida diaria. Necesitamos de este tipo de relación, nos hace falta por el sentido del respeto y del valor que eso produce y por las necesidades relacionales que satisface. Cuando afrontamos los inevitables traumas de la vida nuestra capacidad para establecer un contacto pleno con los demás sufre, resultando a menudo perjudicada.

Dejemos de mirar exclusivamente a nuestro ombligo y nuestros beneficios y reinventémonos como una verdadera sociedad.

Haz un balance de tu comportamiento previo, actual y futuro, para caminar en sociedad con la cabeza bien alta.

Acerca de Myriam Moral-Rato

Comencé mi andadura en el campo de las Neurociencias en el año 1991 y desde entonces no ha dejado de apasionarme este campo. Quisiera compartir con vosotros la pasión por conocernos a nosotros mismos, por indagar y experimentar qué hace nuestro cerebro para permitirnos desarrollar tantas actividades como nos propongamos. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar qué hace nuestro cerebro para por ejemplo poder leer estas líneas: poder verlas, distinguirlas, leerlas y comprenderlas? ¿Y, qué debe hacer nuestro cerebro para poder recordarlas? El trabajo desempeñado como neuropsicóloga me ha permitido observar los cambios que se generan tanto en la persona que sufre un daño cerebral, como en sus allegados y en su entorno, a todos los niveles. ¿Cómo afectaría a nuestra vida si nuestro cerebro no nos permitiese funcionar adecuadamente: podríamos ir al cine, podríamos conducir, podríamos salir solos de casa, o trabajar y estudiar,…? Y si fuese así, ¿cómo saber qué es lo que falla, como poder solucionarlo o paliarlo, cómo poder mejorar nuestra calidad de vida? ¿Y, cómo pueden ayudarme o comprendernos los demás?
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