“Cuidándonos desde casa” XXII

“Comunicar cómo nos sentimos”

En los malos momentos tendemos a pensar que las personas que nos rodean o hablan con nosotros deben leer entre líneas. Cuando nos preguntan “¿Cómo estás?” O “¿Qué te pasa?” solemos contestar “Bien” o “Nada”. Cometemos el error de ser escuetos a la hora de ponerle palabras a nuestras vivencias emocionales. Es importante que demos a conocer nuestro ánimo y que pidamos ayuda. Eso no es ser vulnerable. Todos necesitamos ayuda en un momento dado y es bueno que la solicitemos.

Es maravilloso contar en la vida con personas que “están ahí” precisamente cuando lo necesitamos. De eso no nos cabe duda.

Pensar en esas personas y darles las gracias. Es buen momento para expresarlo. Es nuestra forma de dar el calor y el afecto que en estos y otros momentos nos aportaron.  Quien permanece, al margen de todo, a nuestro lado cuando estamos en penumbra, merece acompañarnos en los buenos momentos, que sin duda llegaremos a construir.

Pero no nos dejemos guiar por nuestras expectativas y sepamos expresar lo que necesitamos. Cuidémonos en salud.

Acerca de Myriam Moral-Rato

Comencé mi andadura en el campo de las Neurociencias en el año 1991 y desde entonces no ha dejado de apasionarme este campo. Quisiera compartir con vosotros la pasión por conocernos a nosotros mismos, por indagar y experimentar qué hace nuestro cerebro para permitirnos desarrollar tantas actividades como nos propongamos. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar qué hace nuestro cerebro para por ejemplo poder leer estas líneas: poder verlas, distinguirlas, leerlas y comprenderlas? ¿Y, qué debe hacer nuestro cerebro para poder recordarlas? El trabajo desempeñado como neuropsicóloga me ha permitido observar los cambios que se generan tanto en la persona que sufre un daño cerebral, como en sus allegados y en su entorno, a todos los niveles. ¿Cómo afectaría a nuestra vida si nuestro cerebro no nos permitiese funcionar adecuadamente: podríamos ir al cine, podríamos conducir, podríamos salir solos de casa, o trabajar y estudiar,…? Y si fuese así, ¿cómo saber qué es lo que falla, como poder solucionarlo o paliarlo, cómo poder mejorar nuestra calidad de vida? ¿Y, cómo pueden ayudarme o comprendernos los demás?
Esta entrada fue publicada en atención y concentración. Guarda el enlace permanente.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .